Íntimamente presente
en la vida de los parisinos, el Sena es polifacético.
¡No te fies! Este barco rojo que parece tan tranquilo es una sala
de conciertos a tendencia electrónica... Se llama el Batofar.
Las orillas del Sena sirven
esencialmente de autopista urbana pero algunos sitios tienen merecen
la pena :